lunes, 5 de marzo de 2012

Coincidencias...

... Aunque no la quisieras, ni ella a ti
Teníais sed, siempre a la vez, en los mismos lugares, en los bares...

La chica triste que te hacía reír/Enrique Bunbury

Era un juego del destino, les hacía coincidir cada vez que le era posible. 

La primer vez fue tan extraña, fue como recibir una descarga eléctrica, los 2 se quedaron inmóviles luego de que sus miradas se encontraran casualmente en una tarde lluviosa. Lo que no sabía es que desde ese día, su rostro se quedaría grabado en su memoria, sobre todo sus ojos, unos ojos que reflejaban tranquilidad, que tenían un aire de paz, desde esa vez supo que podría morir mirando sus ojos y no sentiría ningún tipo de dolor, la muerte incluso, le resultaría placentera.

En otra ocasión caminaba entre todas las personas que parecían estar de acuerdo en hacer que llegara tarde a su trabajo, fue entonces que sintió que debía voltear a su derecha, lo hizo y se encontró nuevamente con esos ojos, estaba ahí, esperando que cambiara el semáforo para poder cruzar la calle. Inmediatamente pensó en ir a su encuentro, tal vez presentarse, o iniciar una conversación con una pregunta trivial, posiblemente le preguntaría la hora, o le hablaría acerca del mal clima, lo que fuera necesario; para su mala suerte, cambió el semáforo, la multitud avanzó y le perdió de vista. Pensó que no se volverían a ver, y hasta cierto punto sintió algo de tristeza y frustración por haber pensado tanto y no haber actuado.

...Mis pensamientos paralizan mi voluntad...

Doscientos huesos y un collar de calaveras/Enrique Bunbury

6 comentarios:

Mr Cookiedough dijo...

Suele suceder. Por eso, siempre persigue aquello que creas valga la pena perseguir.

Martuchis dijo...

Después de algunos días de andar medio desaparecida, regreso a tu blog y me encuentro con una de esas historias tan cortitas que a veces escribes y que me gustan tanto porque dan la posibilidad de pensar e imaginar mil cosas.

Encuentros como este que describiste suceden más a menudo de lo que imaginamos, a veces la diferencia la hace un minuto en que llegas más tarde a algún lado y eso te puede privar de encontrarte quizá con alguien especial... Como te digo, da mucho para reflexionar.

Buen inicio de semana Avecilla.

Elbert Valentin dijo...

A mi también me encantan las historias que escribes, amor...

Cada escena que describes, por muy breve que sea, está tan bien elaborada que hace que uno se sienta parte de ese momento...

Nos leemos luego, avecilla...

Peace&Love ;)

Food and Drugs dijo...

Los semáforos a veces se hacen eternos. Bien es cierto sin embargo, que ayuda bastante a sobrellevarlos, el ver a veces a una chica guapa esperando en el otro lado.
:-)

Gabriel Cruz dijo...

Qué bonito, tan nostálgico y a la vez tan romántico, creo que más de uno hemos esperado identificar a ese ser especial viviendo estas coincidencias varias veces hasta tenerla frente a frente.
Van apapachos Ave, cuanto amor hay en los posts caray ;)

vivian dijo...

I watched this cartoon before, Hayao Miyazaki is a master. I also love vibram five fingers

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