... No me interesa saber quien soy
si es que soy alguien...
De esclavitud y de Cadenas/Enrique Bunbury & Nacho Vegas.
Se asomó por la ventana, y vio como una triste polilla trataba de volar lo más pegada posible a la luz del foco que se balanceaba con el aire, le pareció curioso como seguía (o al menos lo intentaba) la luz desesperadamente, como si su vida dependiera de ello.
Estuvo observando un buen rato a la polilla, como volaba al rededor, luego se paraba en el foco pero se alejaba rápidamente, tal vez con las patas lastimadas por el calor que éste producía. Con una sonrisa dejó de detener la cortina para finalmente cerrar la ventana e irse a dormir. La polilla continuó siguiendo la luz toda la noche.
Al amanecer, cuando abrió la ventana, encontró a la polilla muerta, abajo del foco... entonces comprendió; la polilla seguía a la luz como las personas siguen al amor, lo buscan, lo persiguen, y cuando por fin lo tienen, mueren calcinados por su fuego, como la polilla murió quemada por el calor.

5 comentarios:
Una de esas historias que por su brevedad parecen muy simples y sin embargo son tan profundas... :)
Mientras leía las ultimas lineas del post me acordé de la letra de una canción de Fobia:
"Y es que hemos muerto de amor, pero el amor nunca muere..."
n___n
Saludos, Avecilla...
Peace&Love ;)
Que re bonita historia... ojala que no me pase como a la polilla porque recien encontre al amor... si me calcino, espero sea de un orgasmo fulminante XD
Te felicito y agradezco Ave, disfruté mucho este post.
linda historia
pero el amor mata?
dejo la inquietud, saludos!
Otra vez yo jeje... creo que en mi comentario anterior solamente mencioné lo que había apreciado de manera superficial sobre el relato, y después de ver el comentario de cArlosmXaX y la inquietud que él tiene, creo que vale la pena regresar para comentar algo sobre el trágico final de aquella inocente polilla.
¿El amor mata? En mi opinión, No, cuando se trata de un amor verdadero no hay un final tan trágico como este, y si lo hubiera, sería el mismo amor el que restauraría todo lo dañado ("porque fuerte es como la muerte el amor"), lo que mata son los espejismos que nos encontramos a lo largo de nuestra vida, aquellas luces artificiales que en vez de dar calor nos queman, aquellas luces que en vez de iluminarnos nos ciegan, eso es lo que mata, el amor verdadero es algo diferente, algo muy especial que pocas personas podemos encontrar y sabemos compartir.
O al menos así lo veo yo, habría que preguntarle a la polilla las razones que la llevan a esa muerte tan... "apasionada"
n__n
Ahora si...
Peace&Love :)
Últimamente has escrito algunos de estos relatos y este en particular da mucho para reflexionar.
Yo creo en lo personal que existen personas que también son como el foco, que te iluminan y te deslumbran en cuanto las conoces y quieres seguir tras su halo luminoso, pero este también no siempre brilla y te puedes estrellar o quedarte dando vueltas cuando pierdes eso.
Creo que lo ideal sería ser cada uno de nosotros como una especie de luciérnaga y tratar de volar y sobrevivir con nuestra propia luz interior.
Buena mitad de semana.
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