Hola mis estimados lectores... ¿Cómo les va? Espero bien bonito, yo estoy bien feliz (^___^), no la verdad, estoy normal, más bien estoy cansada porque anduve barriendo y lavando ropa y cocinando y todo eso casi simultáneamente, de veras que hago maravillas con mi tiempo (jojojo), en fin.... No la verdad pues si soy feliz, ¿porqué no habría de serlo?
Pero dejen les cuento, hace rato que andaba lavando mi ropa en el patio escuché una singular plática entre madre e hija, todo sucedió así:
Solía ser una tarde no muy soleada, tranquila y extremadamente alegre, cuando algo opaco mi tranquilidad mental, era una voz, se escuchaba muy fuerte (esta bien, para que les miento, la vecina estaba gritando) y decía:
Mamá: Ya te dije que te quitaras esa blusa, se te ve todo!
Chava como de secundaria con acento naco: Ay ama'!! pues que quiere que ande toda tapada??
Mamá: como eres descarada, ve quítate esa blusa y ya no vas a ir a ningún lado.
*Se cerró una puerta y ya volvió a reinar el silencio, yo seguí lavando mi ropa... pero 15 minutos después cuando ya nadie recordaba el incidente*
Mamá: Ah pero siempre le andas buscando, ya te dije, búscame y me encontrarás, y ya tira esa blusa.
Chava como de secundaria con acento naco: Ay ama'!!! Pero si ya me la quité y ya ni estoy diciendo nada ¬¬
Mamá: Si pero desde el otro día te dije y no haces caso y ya te dije que te la quitaras y ya no andes hablando por teléfono con quien sabe quien.
Chava como de secundaria con acento naco: Ay ama'!! De todo te quieres enterar, además ya me quité la blusa y ya ni estaba diciendo nada.
Mamá: Ah pero ahí estas alegando y me haces enojar.
Chava como de secundaria con acento naco: Ya pues ama'!
Mamá: no, es que tuu me haces enojar, y le buscas y el día que te portes bien conmigo quien sabe que tanto.... *Aquí es la parte donde terminé de lavar y me metí a la casa*
Y hace rato todavía se escuchaban discutiendo sobre la blusa a gritos, entonces eso me hace recordar y reflexionar en algo... Claro, desde el punto de vista de hijo y no de madre (digo, porque no soy madre así que no puedo comprender a las madres)
Digo, a poco no les ha pasado en algunas de sus múltiples discusiones con su mamá algo parecido a esto que les acabo de relatar, digo porque a fuerzas todo hijo ha tenido por lo menos una discusión con su mamá, sin importar que tan bien se lleven entre sí. Son cosas que pasan y me atrevería a decir que casi es una ley de la vida. Y quien no ha discutido con su mamá es porque... no tiene mamá!!!
Ok ya... pero según lo observado, es como un patrón y no se si las madres desde el momento en que lo son se les grave en su cabeza el protocolo a seguir en una discusión. Se los voy a poner como puntos separados para que lo sepan identificar:
- Regaño leve: es cuando empiezan a decirte algo porque hiciste algo mal, o llegaste tarde, o cualquier mensada que se les ocurra, porque hay veces en que ni haces nada pero igual te la hacen de emoción.
- Silencio incómodo: Después de que te regañaron, se quedan calladas y no hacen otra cosa más que observarte, esta es la peor parte porque tu como hijo estas con un coraje interno y no puedes decir nada porque... ¿cómo le vas a decir algo a tu mamá?
- El momento de la buena memoria: Es cuando empiezan a recordar todas las veces que según hiciste algo malo y te dan una buena dosis combinada de regaño/con dizque criticas constructivas.
- Entró en calor: Aquí es donde después de haberte dicho que siempre haces cosas malas, que siempre llegas tarde, que siempre te la pasas en la computadora, que siempre escuchas música fea y con volumen alto, que porque no haces las cosas cuando ellas quieren, etc, etc... se acaloran y empiezan a regañar otra vez de forma enérgica, debemos aclarar que uno como hijo la mayoría de las veces ni dice nada pero ahí están las mamás de aferradas diciéndote de cosas, hasta que te hacen enojar más y les contestas.
- No me contestes!: Si, aquí es donde ya te hicieron enojar pero ejercen su poder de madres diciendo que como ellas te trajeron al mundo no tienes derecho a contestarles de manera grosera o a gritarles.
- No oigo, no oigo, soy de palo: El momento donde no entienden razones y por más que tu tengas la razón ellas nunca lo verán y seguirán regañándote.
- Ley del hielo: Ya se hacen las ofendidas y te dejan de hablar.
- Ahora si, vamos a hablar: Ya que descargaron todo su coraje y ven que te estas pudriendo del enojo y te estas chamuscando con la ira encerrada, te piden perdón y prometen no volverlo a hacer siempre y cuando tu te portes bien y corrijas tus errores (los cuales, en la mayoría de los casos ni siquiera cometiste)
Ya pues, me voy.... A ver si ahora en la noche me hecho una visita rápida por sus blogs (^____^)

4 comentarios:
Madres, este post está lleno de razón y mira que yo estoy del otro lado o sea de las madres pero ya fui hija y todo se repite tal cual.
descansa
Chau.
ah vdd... mis observaciones no podian ser falsas xD
Muy buen analisis avecita, bien dices que quien no ha discutido con su madre es porque no tiene.
Saludos!
Totalmente de acuerdo Nefertiti, es como una ley universal, pero aunque nosotras no seamos mamás aún, creo que si pudiéramos ponernos un momento en los zapatos de ellas entenderíamos que aunque a veces nos cala lo que nos dicen y sus regaños, ellas solamente buscan protegernos. Se supone que para eso son nuestras mamás.
Un saludo.
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