sábado 24 de abril de 2010

Rosas Marchitas


Hace ya algún tiempo que dejo de soñar con ella...

...Siempre despertaba pensando que ese seria el día en que finalmente llegaría a conocerla, la vería caminando en la calle, tal vez se toparían en el autobús camino al trabajo, ¿Cómo saber quien es la indicada? El estaba seguro de reconocerla, dicen que cuando alguien encuentra el amor, lo sabe desde el primer instante en que ve a la persona, algo en su interior le dice que es la indicada, por quien espero tanto tiempo...

Todas las mañanas se arreglaba, cuidaba hasta el ultimo detalle, uno nunca sabe cuando se topara con el amor de su vida, hay que estar preparados, no descuidar nada. Limpiaba sus zapatos, planchaba su ropa, acomodaba hasta el ultimo de sus cabellos, y tomaba una rosa de su jardín y salía a la calle con una sonrisa en los labios. Transcurría el día en una forma normal, regresaba solo como siempre a su casa con la misma rosa de la mañana, un poco marchita, la colocaba sobre la mesa... Tal vez mañana será el gran día.

Los días seguían pasando, cada mañana se le hacia mas difícil levantarse, empezaba a preguntarse si tenia caso seguir esperando por ella... por alguien que posiblemente no existía, alguien que solo en sus sueños tenia vida.

...till the man of her dreams comes to break the spell...

Another Day/Paul McCartney & Wings

4 comentarios:

Gabriel Cruz dijo...

qué bonito texto Nefertiti, con la sugerencia de un triste final, pero muy bonito, supongo que muchos se sienten en esta sintonía :(
Un abrazo y ¡¡feliz fin de semana!!..

Miguel dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Misacalone dijo...

Muchas gracias por visitar http://tecontareunsecreto.wordpress.com/

Seguiré tu blog y tu última entrada. Un saludo.

Martuchis dijo...

Que bonito escrito Nefertiti, pero ¿sabes que pienso?, que la historia que describes en cierta forma todos la vivimos a diario.

Puede ser que no salgamos a buscar al amor de nuestra vida, pero por alguna razón todos buscamos algo, y en ese lapso te puedes encontrar también con alguien que te mueva por dentro.

Esa constante búsqueda puede volverse nuestra razón de ser, más que la razón misma que te da la persona que se vuelve el amor de tu vida.

Que filosófica hiciste que me pusiera.

Saludos